QUIENES SOMOS

QUIENES SOMOS
Acerca de la obra del Movimiento Misionero Mundial, Inc.

En Habacuc 2:2-3 leemos: "Y Jehová me respondió, y dijo: Escribe la visión y declárala entablas, para que corra el que leyere en ella. Aunque la visión tardará aún por un tiempo, mas se apresurará hacia el fin, y no mentirá; aunque tardare, espéralo, porque sin duda vendrá, no tardará".

Transcurría el año 1957 cuando en la isla de Cuba, Dios reveló la Obra del Movimiento Misionero Mundial. La visión fue escrita. En esa visión, Dios mostró que una gran carga descendía sobre el Rev. Luis M. Ortiz, misionero puertorriqueño. Esa gran carga era la carga de la obra que Dios ponía sobre sus hombros para que la llevara por todo el mundo.

Para cumplir ese propósito, Dios reveló cómo el Hno. Ortiz dejó a Cuba por el Occidente y luego viró en U y se dirigió hacia el Oriente sobre las aguas, por el espacio, y se posó en otra tierra al Este de Cuba. Desde allí, Dios mostró cómo la obra se extendía a muchos otros países del mundo.

Así, el 13 de febrero del año 1963, quedó registrado el MOVIMIENTO MISIONERO MUNDIAL en Puerto Rico, y los Estados Unidos de América. Esta obra nació en el corazón de Dios y Él inspiró su nombre.

El Movimiento Misionero Mundial es lo que su nombre sugiere:

Un Movimiento. El movimiento es un efecto. La gran causa de este movimiento es la acción del Espíritu Santo con sus dones y frutos operados a través de hombres y mujeres, con una clara y amplia visión de la necesidad de las almas perdidas, con un reconocido espíritu de fe y de sacrificio, y un testimonio limpio; que invitando al Gran Misionero, nuestro Señor Jesucristo, sitúan en segundo plano todo interés material, personal, religioso, denominacional, para concederle el primer lugar y la prioridad al supremo interés del cumplimiento de la gran comisión y de la evangelización del mundo.